Las tunikas son unas prendas de vestir largas y amplias con unas muy holgadas mangas. Por lo general estas grandes piezas de tela cubran gran parte de la anatomía, sobre todo desde el cuello hasta las rodillas o más abajo.

En el contexto religioso, las tunikas suelen estar elaboradas de lana y se llevan puestas debajo de los hábitos. En otras áreas de la vestimenta se han vuelto muy conocidas, como las pasarelas que han exhibido muchos diseños últimamente. Desde luego que no vamos a hacer referencia alguna a las tunikas religiosas en el presente texto.

Este tipo de prendas datan desde la Antigua Grecia y la Antigua Roma, pero no son este tipo de tunikas las que han obtenido tanta popularidad en el mundo de la moda ni mucho menos, sino sus múltiples variantes y diseños que las han hecho tan populares y demandadas por el público femenino.

Suelen ser bastante sencillas de combinar dependiendo de los colores y accesorios que se incluyan en el atuendo, pero nunca está de más conocer algunos consejos que nos ayuden a sacarles el máximo provecho.

Se pueden probar las tunikas con leggins o pantalones ajustados

Una de las ventajas que tienen prendas como la tunika es que es muy fácil de combinar dependiendo de cuáles sean sus colores y las piezas de ropa que se tengan a nuestra disposición. Sin embargo, siempre habrá una selección de prendas que irán mejor con ellas.

Una de estas prendas que lucen increíbles con las tunikas son los leggins o pantalones que queden muy ajustados a la figura. No es que llevar pantalones holgados sea un problema pero los ajustados logran darle cierto equilibrio al atuendo y hace que no nos veamos tan anchas.

Por esta misma razón es que los leggins son tan buenos compañeros en estos casos. Si no posee unos leggins, puede optarse por unos pantalones que sean queden bien entallados. En todos los casos, tanto para los leggins como para los pantalones, siempre la mejor opción va a ser el color negro. No olvidemos que el mismo combina con todo y va a quedar perfectamente bien con cualquier tono de tunika que decida utilizarse.

En lo que al calzado respecta, no hay muchos limites que tengan que definirse ya que estamos hablando de prendas de vestir que son muy combinables. Si se le quiere dar un aire casual al look, se pueden usar unas zapatillas de deportes negras, blancas o de un color que haga juego con la tunika. Si se quiere un look un poco más formal, lo mejor será optar por unos botines o cualquier tipo de calzado con tacón que nos estilice y sofistique.

Tunikas con shorts

Otra estupenda opción para combinar tunikas son los shorts. Cuando hablamos de crear un equilibrio y cierto balance en un atuendo, siempre unos shorts serán una buena alternativa para unir con una prenda tan larga y ancha como una tunika.

Si sentimos que estamos cubriéndonos demasiado o simplemente queremos estar un poco más frescas en la parte inferior, lo mejor que podemos hacer es colocarnos unos shorts que dejen al descubierto, aunque sea, un poco de piel.

De este modo, estaremos ocultando y dejando a la imaginación casi toda el área de tu anatomía, pero dejas al descubierto lo de abajo, es decir, las piernas. Esto haría que nuestro look se viera equilibrado y sobrio.

En el caso de los zapatos, aplica exactamente lo mismo que hablamos en el caso anterior. Cualquier tipo de calzado va sumamente bien con las prendas que hemos descrito siempre que los colores no desentonen demasiado.

Los botines van perfectamente a tono con el resto de las piezas de ropa en la vestimenta, sobre todo si son de color negro. Lo mismo ocurre con las zapatillas de deporte, las cuales deberían ser negras, blancas o de un color que ya se encuentre contenido en la tunika o los shorts.

Un dato muy importante que resaltar es que los shorts no deberían ser más cortos que la tunika. La idea es que se note que los shorts son una parte importante del atuendo y no una simple protección para cuidarnos de que nos ocurra algún accidente con la ropa interior.