Es impresionante la cantidad de mujeres que recurren a las fajas para adelgazar su figura y verse más estilizadas. Sin embargo, hay que ser justos y decir que esta no es la única razón por la que lo hacen.

Muchas mujeres se ven forzadas a recurrir a las fajas para recuperarse luego de haberse sometido a complicadas cirugías, dado a luz o haber padecido de problemas en la columna recientemente.

Las fajas se han convertido en unas aliadas y compañeras tan fieles que son cada día más y más las mujeres que recurren a ellas y sus poderosos efectos. No se puede negar que han pasado a formar parte muy importante en la vida diaria de muchas.

El problema es que algunas no saben cómo usarlas ni qué cuidados tener con ella para que no se deteriore. Es debido a estos malos usos que algunas han renunciado a ellas y no quieren saber nada más, pero no se preguntan cuál error o errores pudieron haber incurrido para que los resultados no fuesen los que ellas esperaban.

Por fortuna para muchas, vamos a explorar más a profundidad sobre este tema tan importante para nosotras, ya que no solo permiten que las féminas luzcan esplendidas, sino que las ayudan incluso con diversos problemas de salud.

Hay que tener en cuenta el tipo de faja y de ropa que usarás

Una cosa que debemos tener muy claro es que no podemos usar todos los tipos de faja con todos los tipos de ropa porque los resultados no siempre serán satisfactorios. Tenemos que estar completamente seguras de la prenda que hemos escogido para colocarnos de manera que hagamos una adecuada selección de la faja con la que complementaremos nuestro look.

Podemos tomar como ejemplo una faja tipo bóxer que es considerada como una de las más comunes en el mercado. Esta faja fue diseñada con el firme propósito de definir tu cintura y hacerla lucir mucho más pequeña. Dependiendo de la marca a la cual pertenezca, la puedes encontrar con rellenos y en distintos colores, pero lo más común es que solo marque la figura femenina. Por lo mismo, es ideal para acompañar los vestidos tipo imperio y los pantalones muy ajustados. También son una muy buena alternativa para las blusas ajustadas que dejarían ver todos esos rollitos que deseas ocultar.

Otro tipo de faja muy común es la que va más allá de los muslos y cubre parte de las piernas. Son estupendas para disimular la celulitis de los glúteos cuando se usan vestidos de seda y le dan a la piel una apariencia lisa y sin defecto alguno. Esta prenda fue diseñada para verse como una segunda piel y librar a quien la use de todo tipo de preocupaciones como las chaparreras y la flacidez. No deberían usarse con vestidos muy cortos y ajustados ya que podría ocurrir uno que otro accidente que nos deje en vergüenza ante los demás.

Adicional a los dos tipos de faja anteriores, hay otro que también suele verse y usarse con mucha frecuencia. Hablamos de la faja body, que es la que va desde la línea de los senos hasta las caderas. Esta es una estupenda alternativa para complementar con los vestidos al igual que las fajas tipo bóxer porque también reducen la extensión de la cintura y estilizan la figura dándole una apariencia de guitarra muy atractiva. Es más, pueden hasta ayudar a mejorar la postura y obligan a la espalda a mantenerse derecha la mayor parte del tiempo.

Se debe escoger la faja en base al tipo de cuerpo

Otro detalle que se debe tener en cuenta al momento de adquirir y usar una faja es el tipo de cuerpo que se posee. Por ejemplo, las mujeres que tiene un cuerpo tipo manzana van a querer ocultar el exceso de grasa que puedan tener en el abdomen y que la atención de los demás vaya directo a su busto. En este caso, lo mejor sería que optaran por la faja que va más allá de los muslos ya que la misma v a cubrir el estómago por completo y va a dejar el área abdominal bien aplastada. Adicional a esto, resalta el busto y oculta otras imperfecciones como la piel de naranja.